lunes, 30 de enero de 2012
Vivir en el fin de los tiempos!!!!
Sobrevivir al sistema educativo
Y para rematar eliminan la filosofía de la currícula media básica......!
miércoles, 23 de febrero de 2011
EL AMANTE
Extraña historia esta que se construye, siempre he pensado que nunca sabes como termina una relación entre dos seres humanos, puedes iniciar de novios melosos sumamente enamorados y terminan en amantes, que no pueden separase porque tienen buen sexo, o a la inversa se puede empezar de amantes con buen sexo y terminar de novios melosos.
Esa noche mi intención era la diversión etílica, y surgió una pregunta por mi localización, sin importancia accedí a la petición, a los días siguientes ya tenía una invitación, ¿una especie de cita? Bueno nunca cae mal cenar en compañía. Para darle un poco de aceleración al objetivo último de toda vinculación humana, te lleve a mi habitación y se propicio buen sexo. Muy bien, me dije, se supone que una chica no besa en la primera cita, esta relación pinta para sexo causal y necesario-des estresante. Como en ocasiones anteriores, después de que un chico muestra sus minutos de tensión fálica, se va orgulloso y no vuelve a marcar puesto que en la generalidad se coge con las putas y se tiene una relación con las chicas que prolongan el sexo. En esta ocasión volvió, una y otra vez todas las veces que nos veíamos se terminaba en una transpiración hedónica bajo mis sabanas azules, lo enuncié, bueno somos amantes, y así empezamos a hablar de nuestras parejas, nuestros problemas, las inquietudes, los errores, los miedos, y las ausencias. Me di cuenta que cuando dos personas aceptan los deseos pecaminosos, la desnudes cómplice de ese calor inherente a la oscuridad de la habitación, también es inherente a la desnudes del alma, sin querer seducir porque nos une la seducción, sin querer una relación “formal” porque no se comparte la cotidianidad sino la salida de la misma, se presenta la naturalidad de compartirse cuando es necesario, una especie de complicidad no advertida.
Creo que tenía un amante, todo iba bien, no sentía esa angustia que me visita cuando creo que me voy a enamorar, si me visitaba semanalmente o si no lo hacía, mi vida no tenia mayor percance, sin embargo siempre era un plus de placer sus visitas a mi habitación, tan segura de no sentir la necesidad de que solo fuese mi amante lo convertía en amante y todo fluía sin problema aparente.
En una de sus visitas, la situación se complica, mm creo que te quiero, estoy acomodando mi vida para darte lo que te mereces, y seamos novios, me siento bien contigo y creo que mi familia estaría orgullosa de conocerte…!!Momento!! mis ojos salían de sus orbitas, mi corazón sin aceleración, mi ego en la punta de la torre Eiffel, mis archivos de cómo aplicar la fantasmal encontrándose, la voz de mi analista flotando diciéndome “¿Por qué no puedes soportar tener un lugar para una persona” Diablos, yo no siento lo mismo, solo quiero sexo afectuoso, si, el sexo de alguna forma lo es, pero siempre hay rangos, hay sexo casual brusco y desalentador y sexo casual afectuoso y divertido, este último es lo que hizo nombrar “mi amante” a este corazón que ¿hoy me decía que acomodaría su vida para poder ser mi novio? Pensé en la película de la vida de Marguerrite Duras en donde el amante chino rico, enamorado seduce a la mujercita y se plantea la historia de amor tan a lo Duras, Por dios,¡¡ yo no soy la Duras!! y tampoco mi amante es rico, ni chino. Después me pregunte, ¿Qué hice para transformar esta historia? ¿Hice algo? Realmente uno hace algo para que te quieran, ¡claro que no!, o ¡claro que sí! en estos momentos solo puedo pensar en mi duelo por perder a mi amante, deseo que regrese sin planes, para formar una vida juntos, y sólo planes para formar una huida juntos cuando esta maldita cotidianidad me tiene del cuello….!
martes, 15 de febrero de 2011
Médico Psiquiatra y psicoanalista francés
lunes, 14 de febrero de 2011
De cómo un niño con 6 años de edad no muestra encantamiento ante su imagen en el espejo.
El centro donde laboro desde hace un año, atiende a niños y jóvenes con discapacidad intelectual y autismo, me encargo de los “seguimientos conductuales” y de asesoría de los programas de enseñanza para ejecutar un currículo escolar, el centro utiliza una pedagogía basada en el método Teacch (abreviación en inglés de Tratamiento y Educación de niños con Autismo y Problemas de Comunicación relacionados) y los enfoques de enseñanza basados en el constructivismo. El objetivo de esta pedagogía es valerse de herramientas sobre todo visuales (pictogramas, fotografías y objetos) para desarrollar la comunicación de los alumnos, pues en su mayoría estos niños y jóvenes no tienen lenguaje al igual que la población autista que también atiende el centro. Las actividades de enseñanza se planean y estructuran en pasos simples y es así como los chicos van integrando los movimientos que se tienen que seguir en una actividad, por ejemplo para ir al baño (se comienza por aprendizajes de autosuficiencia para después estimular las habilidades del pensamiento creativo y lógico, por ello uno de los recursos en los que se basa el trabajo por planificación son algunos talleres de arte lo cual permite desarrollar las habilidades del pensamiento (Memoria, interpretación, comparación, clasificación y seriación de la información).
La metodología Teacch tiene como objetivo estimular y desarrollar una forma de comunicación. Se adhiere a la concepción psiquiátrica de explicar el autismo, como un trastorno generalizado del desarrollo, adeptos a la clasificación psiquiátrica del DSMV que lo define como: “una perturbación grave y generalizada de varias áreas del desarrollo: habilidades para la interacción social, habilidades para la comunicación o la presencia de comportamientos, intereses y actividades estereotipados. Las alteraciones cualitativas que definen estos trastornos son claramente impropias del nivel de desarrollo o edad mental del sujeto.” Visión que en la practica refleja disímiles problemáticas, para implementar esta propuesta de método educativo y múltiples interrogantes que intentaré formular.
¿Cómo se piensa el autismo si es clasificado como un trastorno dentro de categorías psiquiátricas sin que exista ninguna perturbación neuronal, pero existan conductas que hacen referencia a la afectación cerebral: comunicación, lenguaje y habilidades de relación social? ¿La repetición de una actividad estructurada, es educación, entrenamiento ò adiestramiento? ¿Cómo intentar educar o adiestrar a un chico que rechaza la presencia del otro, comunica por sus agresiones y autoagresiones su angustia? Una de las actividades que me demanda este centro (no definido como escuela y tampoco definido como clínica) es corregir estas conductas de comportamiento autista de los niños que el centro atiende, ante ello y bajo la argumentación educativa (cognitivo- conductual) me veo limitada a pensar soluciones efectivas, rápidas y practicas.
Es preciso pensar este tipo de “problema conductual” no como una manifestación de un signo autista y por lo tanto modificable con reforzadores y castigos, sino como una manifestación de un “No orden simbólico”.
Lacan en sus escritos manifiesta un constructo teórico sobre la construcción del yo “el estadio del espejo” Donde hace alusión de cómo los bebés pueden reconocerse y encantarse de su imagen, de los 6 a los 18 meses, dicha imagen es la correspondencia que un “Otro” ha permitido reflejar como imagen especular, así desarrolla una teoría acerca de la estructuración del narcisismo y de la identificación primordial, circunstancias que dan paso a un segundo tiempo en el sujeto, en el cual puede vincularse e identificarse con “otros”. El sujeto asume una imagen, modelo de vinculo que se instaura en uno de los registros propuestos por Lacan; lo imaginario.
El bebé que integra su imagen y lo vive como ese “encantamiento” ha tenido un proceso en donde la fragmentación corporal desaparece, esto se trata de comprender al asumir que aunque no exista un desarrollo motor, el bebé tiene en su primer narcisismo, la unificación de un cuerpo constituido, lo cual quiere decir que antes de poder caminar el bebé integra un cuerpo como parte de si, y es ese otro (la madre) que sirve de espejo, que regresa la mirada, mirada cargada de deseos, de palabras, de significantes, evidentemente de afectos, que permiten al bebé pasar por uno de los registros que contendrá en esa estructuración que lo hará sujeto, un registro de lo imaginario o que le permite entrar al orden simbólico, a ser hablado por el lenguaje.
Eliut es un niño de seis años, el mas pequeño del grupo inicial 1, perteneciente al aula de autismo del centro, las actividades que tiene dicha aula son brindar elementos de comunicación a un niño autista a través de la metodología Teacch. Los niños entran a la escuela y se integran a una ronda para saludarse entre sí aunque dichas acciones las hagan los asistentes o guías, hablando por los niños, posteriormente pasan a las áreas de trabajo divididas por colores, y materiales didácticos (construcción, lecto-escritura, sensibilización, juego, computación, estimulación temprana) las actividades o el “trabajar con un material” se hace por un periodo de 20 minutos, es objetivo de cada guía, llevar a un chico a “trabajar a un área” . Se remite a E.. al departamento de psicopedagogía porque manifiesta de forma exagerada “berrinches” y no es posible trabajar con él comentan las guías, situación que me hace entrar al aula para ver lo que E.. trataba de comunicar, desde el inicio de las actividades E se enconcha en el piso y llora, grita, si me acerco me empuja con la mano, en la ronda lo tienen fuera de ella, patea y muerde si me vuelvo a acercar, me llama la atención que el gran espejo del salón tiene una tela, el espejo esta cubierto por una tela negra, E.. se dirige al espejo y quita la tela, cuando me acerco para hablarle sobre su imagen, el evade ver su reflejo, observo que su imagen ante ese gran espejo no le crea ninguna emoción, sigue llorando y me evita. En ese momento pienso sobre la construcción del yo y el estadio del espejo, ¿Cómo podría E.. a los seis años encantarse con su imagen ante el espejo? ¿Cómo se construyó?, o realmente se construyó el yo en este niño? Me pregunto sobre como el vive su cuerpo. Intento las primeras semanas al trabajar con él que mi presencia sea tolerable, el sigue llorando y me empuja, me muerde y se mantiene agresivo, sigo a su lado, todo el tiempo hablándole sobre su cuerpo, a las maestras les resulta intolerable porque es un “llorón” dicen que es un niño “berrinchudo”, me advierten que sea capaz de identificar un berrinche de una conducta autista. E, corre a las esquinas del salón y se pone contra la pared, se tira y llora, me pregunto en ese momento, ¿porque las esquinas?, ¿porque contra la nada? , me acerco y ya no me empuja mas, comienzo a decirle ¿Dónde esta Eliuth? Y comenzamos un juego en donde el corre a las esquinas y se queda quieto, ya no llora, y espera mi pregunta ¿Dónde esta Eliuth? Advierte que estoy enfrente de él, y se queda quieto, corre a otra esquina y hago lo mismo, por semanas hacíamos este juego. Posteriormente, me dan más espacios para estar con él, pues al menos ya no llora tanto en clase, son los comentarios de las guías. El juego con Eliuth ahora consiste en que el corre a las esquinas del salón cuando me ve y yo lo sigo, le hago cosquillas por detrás y me coloco enfrente de él preguntando ¿Dónde estas? El emerge las primeras sonrisas, y ahora juega escondiéndose detrás de las guías, yo las integro al juego. Se implementa una rutina de “estimulación temprana” donde a Eliuth le hablo sobre su cuerpo, le gusta que toquen sus pies y puede tolerar que toque su cuerpo dando masajitos, los juegos con Eliuth a encontrarlo le siguen pareciendo agradables, los “berrinches” disminuyen. Un día lo conduzco al espejo del salón y le hablo sobre él, sobre como lo veo, de sus pies, de sus panza, de sus orejas, y él solo sonríe y me toma de la cara dándome un “tope” con su frente, ahora el juego consiste en darme “topes”, como todos los días el juego de buscarlo, de los topes frente al espejo, los hace sin llorar y las guías comentan que puede trabajar en las áreas. Otro día después de cada juego en el que acudo a encontrarlo en las esquinas, detrás de los demás, observo que Eliuth se dirige al espejo y comienza a hablar en un lenguaje extraño “como cantando” le hablo sobre su canción y me sorprendo al observar que se ríe frente a su imagen y toca su boca, hasta el momento es el juego favorito de Eliuth, ir al espejo y verse, hace unos días se puso una mascara de lobo y se dirigió al espejo a verse con la mascara puesta. Trabaja sin llorar los 20 minutos que exigen en este centro y sus llantos han disminuido notablemente.
Ante este tipo de respuestas, pienso en el lenguaje, en este centro a los niños “autistas” se les habla exigiéndoles realicen sus rutinas, se les señala a donde deben dirigirse, inclusive una de las técnicas es no hablar, solo dirigirlos con la imagen (el pictograma) y llevarlos a trabajar a sus áreas, observo que los niños desprenden sus pictogramas de los horarios y rutinas establecidas, pero no existe un sentido de comunicar a través de imágenes,(método Teacch) en muchos de los casos, desprenden el pictograma de su horario y lo avientan, y se dirigen a otra área, porque se concibe que ellos son chicos que necesitan una “rutina estructurada y sin cambios”.
Pienso sobre la disminución del llanto en E , y me pregunto si esa angustia se podría adjudicar a que ¿su cuerpo lo integraba como desfragmentado?, o a que no se le hablaba sobre la realidad a su alrededor, o este lenguaje se hacia incomprensible, sin deseo, “rutinario” En realidad no lo sé, pero el pensar en la importancia del lenguaje en la estructuración del orden simbólico, y en la relación con el otro fue fundamental para jugar con este niño.
Francoise Dolto en su libro “el juego del deseo” nos comparte una pequeña historia en donde al jugar con un niño a esconder y nombrar un sombrero (objeto desconocido para el bebé de nueve meses) puede bromear y el niño ríe a carcajadas cuando contradice la acción de esconder y nombrar un objeto al cual le induce un significante, y lo hace presente y ausente.
“Esta péqueña historia vivida me ha dejado el recuerdo de que un niño poco comunicativo de nueve meses puede llegar a ser, por medio del lenguaje, aun sin pronunciar las palabras, dueño de su deseo; que un niño que no habla todavía, no sólo es capaz de juego motor y verbal en acuerdo con otro ser humano, sino que ya capta la contradicción entre el decir y la experiencia de la realidad sensorial” (Dolto, 1983)
El trabajo con niños “autistas” me plantea múltiples interrogantes, considero que no esta en planos educativos sino clínicos y por consiguiente antes de enseñar a un niño los pasos para ir al baño, lavarse los dientes, ensamblar objetos, pintar, bailar se debe comprender como es el proceso de estructuración en un sujeto la instauración en el orden simbólico, la construcción de su yo, interpretar sus angustias y lo que puede estar comunicando aunque carezca de lenguaje.
BIBLIOGRAFÍA
Lacan J. Escritos 1, México: Siglo XXI Editores, 2008.
Dolto F. En el juego del deseo, México: Siglo XXI Editores, 2006
TÒPICAS FREUDIANAS EN LA CIENCIA
Partir de la pregunta ¿qué es la realidad? Nos desliza a plantear diversas interrogantes de orden epistemológico, ¿Cómo sabemos que conocemos esa realidad? , ¿Qué sabemos de la realidad? o si la realidad esta ahí como un todo independiente a nuestra existencia, o somos nosotros los sujetos que le damos existencia a través de lo que percibimos de ese exterior.
Ante estas interrogantes existen posturas o paradigmas científicos los cuales intentan dar un sentido de explicación. El positivismo; corriente del pensamiento, enfatiza que todo lo que podemos conocer es por medio de la ciencia cuyo método se basa en la observación, elaboración y comprobación de hipótesis que posteriormente se convierten en teorías y se experimentan de manera empírica para sostener dichas hipótesis. Bajo esta perspectiva del pensamiento, se llega a conocer por la capacidad cognoscente del sujeto es por ello que es necesario tener el método adecuado para conocer la realidad, mismo que garantiza la verdad y legalidad del conocimiento del mundo material y social, puesto que el acceso a dicho conocimiento se realiza mediante los sentidos, la razón y a través de la experiencia, por ende supone que la realidad es independiente y la conocemos en correspondencia con la experiencia.
El conocimiento para su argumentación se vale de la lógica, corriente del pensamiento que permite estructurar enunciados razonables que dan cuenta de la verdad, en enunciados de verdadero y falso cuyo lenguaje es de acumulación informativa lo cual permite argumentar de manera solida las hipótesis que se establecen.
Las interrogantes para concebir una disciplina como ciencia se complican cuando se desea conocer el inconsciente, ¿Cómo argumenta Freud que el psicoanálisis tiene estatuto de ciencia si el objeto con el cual se encuentra no tiene factibilidad en los medios lógicos de hacer ciencia? Ante ello Freud enuncia una explicación para poder conocer eso que el llamó inconsciente; el aparato psíquico, conjunto de relaciones que establece el psiquismo humano para dar cuenta de un orden que incluye sistemas de relaciones de esta manera podemos ubicar al inconsciente como parte de un sistema, un aparato susceptible de conocimiento.
Anna O, las asociaciones libres de su discurso, el análisis de los sueños son los indicadores por los cuales Freud da cuenta de un nuevo objeto de conocimiento que no se encuentra en el plano de los sucesos psíquicos conscientes, sino de los sucesos psíquicos inconscientes.
Freud asume que las vías para llegar al inconsciente son precisamente procesos equívocos de la lógica; actos fallidos, sueños, lo ambiguo del lenguaje, (una lógica equivoca) fenómenos que se alejan de una lógica clásica en donde no existe la contradicción, reconociendo valores de verdad (falso y verdadero). Y que se manifiestan en el lenguaje, en el habla del paciente, en sus palabras. Pero epistemológicamente ¿pueden los psicoanalistas argumentar que a partir de lo equivoco practican la ciencia? Freud, se enfrentaba con el gran problema de no poder ubicar el estudio de los procesos oníricos como manifestaciones del inconsciente con la lógica científica de su época:
“Me vi llevado a admitir que estamos otra vez a uno de esos casos, no raros, en que una creencia popular antiquísima, mantenida con tenacidad, parece aproximarse más a la verdad de las cosas que el juicio de la ciencia que hoy tiene valimiento. Debo sostener que el sueño tiene realmente significado y que es posible un procedimiento científico para interpretarlo”. Sigmund Freud: La interpretación de los sueños (Primera parte). Obras completas, vol. IV. Buenos Aires: Amorrortu, 121-122.
¿Se puede explicar el inconsciente bajo un razonamiento lógico? Para dar cuenta de una explicación científica aunque no dentro de los parámetros de la ciencia positivista Freud se vale del aparato psíquico, un modelo de sistemas cuyas relaciones dan cuenta a los espacios psíquicos misma que advierte una vida psíquica con sentido lógico pero extraño al sujeto de la consciencia.
Cada una de estas instancias dotadas de propiedades determinadas nos permiten, según Freud, dar cuenta de la realidad, puesto que la realidad se formula desde el consciente al inconsciente y del inconsciente al consciente sirviendo el preconsciente de “comunicador que desfigura” los contenidos reprimidos, es así como estas instancias a través de sus interrelaciones dan cuenta de la construcción de la realidad psíquica. Es a partir de un modelo energético mediante el cual Freud explica este aparato psíquico “el modelo del peine”.
Por lo anterior Freud advierte una explicación de estos procesos inconscientes mediante su aparato psíquico Si la primera tópica de Freud nos permite comprender el aparato psíquico mediante los lugares y funciones del inconsciente, preconsciente y consciente como las instancias intrapsìquicas e psíquicas donde no existe una frontera absoluta sino permeable que nos permiten construir una realidad, realidad psíquica para Freud, la cual se manifiesta a través del habla de sus pacientes y la escucha de Freud a los mismos. La clínica es el cuerpo principal de la metapsicología del psicoanálisis, ya que existen momentos en la construcción de la teoría psicoanalítica donde son los pacientes quienes le da la pauta para añadir nuevos elementos a la construcción de la teoría freudiana, de esta manera se da paso a la segunda tópica.
Los lugares de la segunda tópica se explican por medio de las pulsiones que se ubican en las relaciones del “yo” el “ello” y el “superyó” en donde Freud señala la tendencia a la muerte, lo negativo, “Mas allá del principio del placer” es el texto en donde Freud introduce el constructo de “Pulsión de muerte” concepto que permite establecer la base de la segunda tópica freudiana, si en la primera tópica las pulsiones sexuales se manifestaban mediante el principio del placer en donde la reducción de las tensiones permiten una homeostasis del aparato psíquico (lo defensivo y lo reprimido es el conflicto pulsional).La segunda tópica tajantemente nos expone que los sujetos se inclinan hacia la fragmentación, la búsqueda o retorno a lo inanimado, el displacer…;
“Pero entonces debemos decir que, en verdad, es incorrecto hablar de un imperio del principio de placer sobre el decurso de los procesos anímicos. Si así fuera, la abrumadora mayoría de nuestros procesos anímicos tendría que ir acompañada de placer o llevar a él; y la experiencia más universal refuta enérgicamente esta conclusión. Por tanto, la situación no puede ser sino esta: en el alma existe una fuerte tendencia al principio de placer, pero ciertas otras fuerzas o constelaciones la contrarían, de suerte que el resultado final no siempre puede corresponder a la tendencia al placer” Sigmund Freud: Mas allá del principio del placer. Obras completas, vol. XVIII. Buenos Aires: Amorrortu
Ahora Freud nos externa que el deseo no sólo es lo reprimido, sino deseo de muerte. Son los fenómenos de repetición en la clínica (compulsión a la repetición) los que dan la base para desarrollar la pulsión de muerte en la segunda tópica freudiana. La pulsión de muerte es una expresión de la propia conservación del ciclo vital, puesto que el displacer que proporciona dicha pulsión permite la búsqueda del placer y la prevalecía de este en los procesos psíquicos.
“Pues bien; si todas las pulsiones orgánicas son conservadoras, adquiridas históricamente y dirigidas a la regresión, al restablecimiento de lo anterior, tendremos que anotar los éxitos del desarrollo orgánico en la cuenta de influjos externos, perturbadores y desviantes. Desde su comienzo mismo, el ser vivo elemental no habría querido cambiar y, de mantenerse idénticas las condiciones, habría repetido siempre el mismo curso de vida. Más todavía: en último análisis, lo que habría dejado su impronta en la evolución de los organismos sería la historia evolutiva de nuestra Tierra y de sus relaciones con el Sol. Las pulsiones orgánicas conservadoras han recogido cada una de estas variaciones impuestas a su curso vital, preservándolas en la repetición; por ello esas fuerzas no pueden sino despertar la engañosa impresión de que aspiran al cambio y al progreso, cuando en verdad se empeñaban meramente por alcanzar una vieja meta a través de viejos y nuevos caminos. Hasta se podría indicar cuál es esta meta final de todo bregar orgánico. Contradiría la naturaleza conservadora de las pulsiones el que la meta de la vida fuera un estado nunca alcanzado antes. Ha de ser más bien un estado antiguo, inicial, que lo vivo abandonó una vez y al que aspira a regresar por todos los rodeos de la evolución. Si nos es lícito admitir como experiencia sin excepciones que todo lo vivo muere, regresa a lo inorgánico, por razones internas, no podemos decir otra cosa que esto: La meta de toda vida es la muerte; y, retrospectivamente: Lo inanimado estuvo ahí antes que lo vivo. Sigmund Freud: Mas allá del principio del placer. Obras completas, vol. XVIII. Buenos Aires: Amorrort.
Con lo anterior podríamos preguntarnos ¿cómo resuelve Freud este constructo teórico desde la lógica de la ciencia de su época? Evidentemente no existe en su época una lógica que le permita establecer enunciaciones sobre el inconsciente, sin embargo esta a través de la lógica no clásica con la cual podemos argumentar que el inconsciente es un objeto de conocimiento cuyas manifestaciones a través del lenguaje pueden dar cuenta de una realidad subjetiva.
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